El Paicol Anciano.

Por: Helmer Illera Cubides


Parece que a la actual administración de Paicol no le interesa la juventud paicoleña, que se desangra por los problemas sociales latentes, el alcoholismo, la drogadicción y lo que la calle a diario les ofrece. Es curioso ver como en las calles, parques  y establecimientos públicos abundan jóvenes menores de edad y del común ingiriendo alcohol y consumiendo sustancias psicoactivas.

Tan normal se volvió ver por las calles, sitios turísticos y lugares concurridos de Paicol, a jóvenes sumergidos en las sustancias psicoactivas, los olores a marihuana, incluso palabras despectivas, abucheos se ven en estos lugares, la tranquilidad con la que se vivía no es la misma, se ha acrecentado la inseguridad, robos, hurtos y pérdidas tanto en la zona rural y urbana.

Donde están los padres de familia de estos jóvenes, acaso se volvió tan común que en cada casa las reglas no se respeten y como reza el dicho “los pájaros le tiran a las escopetas”, el respeto y la obediencia en los hogares se perdió, padres acceden a las pretensiones de sus hijos, les dan todo sin que les cueste y no los enseñan a trabajar para defenderse de la vida. ¿Estamos criando a nuestros hijos cumpliendo sus deseos, viendo que más adelante formamos delincuentes para esta sociedad?

“Joselito”, un joven visionario, independiente, con ganas de salir y construir sus sueños, ama el campo, desde su niñez su padre le enseño a trabajar, a ganarse el sustento para poder crecer materialmente y espiritualmente, hoy es un líder social de sus pueblos. Hablamos de sus pueblos porque su madre tiene raíces NASA, pueblo indígena del cauca y su padre es Paicoleño. Cree que el campo es la mejor solución a los problemas de la nación, con buenas prácticas de agricultura, con justicia social y con hacer siempre el bien a la sociedad.

Muchos jóvenes necesitan oportunidad y apoyo para desempeñarse en la sociedad, a diario se le cierra la puerta porque los padres no tienen los suficientes recursos para mandarlos desde el campo a la ciudad, desde muy pequeños no desarrollan habilidades como el canto, el baile, la música, el deporte, porque la poca gestión de los gobiernos es casi nula y sin estas ayudas crean vacíos en su formación, llegando a el bachillerato sin saber qué hacer con sus vidas. Luego marchan a las ciudades sin armas para defenderse y al poco tiempo caen en problemas profundos como la delincuencia, los habitantes de calle y hasta la muerte.

La politiquería está de moda por estos días en los municipios por cuenta de las elecciones regionales que se avecinan, paicol no es la excepción, es hora que los jóvenes tomemos conciencia y exijamos más participación en nuestra comunidad, conformar aquella banda de guerra y paz que en su mejores tiempos crearon y formaron niños y jóvenes en la música, hoy tienen que contratar a las bandas municipales de los vecinos, el grupo superlativo formador de actores y destrezas como la comunicación en sus facetas, se acabó, un proceso que iba por buen camino quedo a la deriva por falta de recursos y apoyos, el grupo de danzas también se fue a la borda ya que al alcalde ningún instructor de su lado político le sirve como profesor.

El deporte también sufre una crisis total, los clubes deportivos han ido perdiéndose en el tiempo, ya que la falta de presupuesto y apoyo, denotan grandes brechas para los deportistas, un grupo de niñas juegan en representación de Paicol pero tienen que trabajar vendiendo tamales y empanadas para poder asistir a los encuentros deportivos. Muchos jóvenes juegan en otros municipios para no perder su ritmo y que sean valorados deportivamente, porque aquí; no hay presupuesto y “nos tocó bailar con la más fea”, frase icónica de nuestro mandatario.

Es hora de como paicoleños nos unamos a eliminar la politiquería y elegir representantes con capacidades intelectuales definidas, a una persona que desde el primer día visite las casas, construya comunidad,  apoye y se le vea ganas de luchar por el deporte, por la cultura, por el folclore, que desde sus grupos de apoyo ayude a tantos jóvenes a crear destrezas y tengan su proyecto de vida definido,  a atacar la drogadicción y el alcoholismo con participación de la juventud en los escenarios propios de la comunidad, porque una mente ocupada no lleva a pensamientos malos.

 

 

 

 

 

 

Comentarios